Pedro Sánchez responsabilizó al cambio climático de los incendios que arrasan a España por tercera vez consecutiva.
El presidente realizó declaraciones en Asturias tras conocer sobre el terreno la evolución del incendio forestal de Degaña. Sánchez alertó de que la emergencia climática avanza de manera acelerada y apuesta por políticas de Estado duraderas. "Todas las alarmas de la ciencia durante estos años se han sobrepasado", aseguró durante su intervención ante los medios.
La ola de incendios desató una tormenta política en España y encendió la polémica sobre la respuesta del Ejecutivo. El presidente estuvo de vacaciones en La Mareta durante los primeros días de la crisis, lo que generó críticas inmediatas.
En la última semana, reapareció para dar explicaciones y apuntó nuevamente al cambio climático como causa principal de los fuegos. En Extremadura y nuevamente en Asturias, Sánchez puso como ejemplo a los ganaderos, asegurando que ellos perciben los efectos del cambio climático. Sin embargo, ignoró un dato clave: 110 personas han sido detenidas o investigadas por presuntos incendios provocados.

La cifra de investigados desmonta, al menos en parte, el discurso oficial centrado exclusivamente en la emergencia climática.
El mensaje presidencial provocó un aluvión de críticas en redes sociales como X, antes conocida como Twitter. Muchos usuarios reprochan a Sánchez haber pasado por alto a los presuntos pirómanos y centrarse en una agenda política.







