Este miércoles, el partido conservador francés Los Republicanos ha dado un giro que nadie se esperaba. Éric Ciotti, hasta ahora líder del partido, ha sido expulsado tras una votación unánime en un consejo extraordinario de barones. Este consejo se ha visto obligado a celebrarse fuera de la sede del partido, ya que Ciotti se había encerrado en su interior, bloqueando el acceso a la ejecutiva.
La secretaria general de Los Republicanos, Annie Genevard, ha explicado que Ciotti ha sido expulsado por realizar negociaciones secretas sin consultar al partido ni a sus militantes. "Éric Ciotti ha roto por completo los estatutos y la línea defendida por LR", ha declarado Genevard al término de la reunión. Esta votación unánime ha sido respaldada por figuras influyentes del partido, incluidos los herederos políticos de ex presidentes como Charles de Gaulle, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy.
A pesar de su expulsión, Ciotti ha mantenido que sigue siendo el presidente de Los Republicanos. Éric ha expresado que la decisión del consejo es como una "violación flagrante" de los estatutos del partido y ha insinuado que podría tener repercusiones legales. En un comunicado, Ciotti ha afirmado que ninguna decisión de esta envergadura puede tomarse sin el consentimiento del presidente, señalando que su destitución podría incluso tener consecuencias penales.

El conflicto ha surgido principalmente debido a la propuesta de Ciotti de formar una alianza con la formación liderada por Marine Le Pen para las elecciones anticipadas del 30 de junio y 7 de julio. Esta propuesta ha sido vista como una traición a los principios del partido y ha desencadenado su expulsión. En su ausencia, el buró político ha decidido que Annie Genevard y el eurodiputado François-Xavier Bellamy asuman el liderazgo temporal del partido.








