La colaboración prestada por Víctor de Aldama durante la investigación ha sido clave para que el Tribunal Supremo suspenda el ingreso en prisión derivado de la condena impuesta al empresario. Aunque ha sido sentenciado a cuatro años y medio de cárcel por su implicación en una trama de corrupción, los magistrados consideran que su aportación al esclarecimiento de los hechos justifica esta medida.
Para beneficiarse de la suspensión de la pena, Aldama deberá cumplir varias condiciones: mantenerse alejado de cualquier actividad delictiva durante los próximos cinco años, informar periódicamente al tribunal sobre sus actividades mediante reportes semestrales y realizar trabajos en beneficio de la comunidad durante un año. Según la resolución, esta última obligación tiene como finalidad compensar simbólicamente el perjuicio causado al conjunto de la sociedad.

La sentencia destaca que, una vez abierta la investigación judicial, el comisionista decidió cooperar con las autoridades aportando información relevante para el avance de las pesquisas. Entre la documentación entregada figuran datos sobre desplazamientos, movimientos económicos relacionados con otros investigados y contratos de alquiler vinculados a los hechos examinados. Parte de ese material ha servido para verificar sus declaraciones y otra parte ha sido enviada a distintos órganos judiciales, incluida la Audiencia Nacional, para continuar con nuevas investigaciones.








