Jessica tampoco sabe dónde está la oficina ni cuáles eran sus funciones en la empresa pública donde trabajó cerca de tres años. También la pagaban el piso. Solo recuerda que la dieron un portátil, que hizo muchos viajes con Ábalos y que cobraba puntualmente. Socialista de manual.
Jessica y David Sánchez podrían ser considerados como dos socialistas ejemplares. Ambos en empresas públicas, ambos desconocían cuáles eran sus funciones y su lugar de trabajo, lo que si sabían es lo que cobraban por no hacer nada. Ambos colocados a dedo. Como para no votar PSOE.