La Policía Nacional ha reforzado la seguridad en la playa de El Trampolín, en Ceuta, para escoltar a los operarios durante la limpieza hoy. Los trabajadores de Servilimpce han vuelto este viernes al arenal tras suspender las labores el jueves por motivos de seguridad en la zona.
La decisión se tomó tras el regreso de muchos inmigrantes que habían sido desalojados de la playa durante los últimos días de crisis total. Al principio, algunos inmigrantes volvieron para buscar sus pertenencias, como documentos, teléfonos y objetos personales que dejaron allí. Sin embargo, varias personas comenzaron después a instalar de nuevo tiendas y otros elementos para permanecer en el entorno de la playa ya.
Ante esta situación, la Ciudad Autónoma paró temporalmente la limpieza hasta contar con garantías para el personal y los equipos presentes.
Este viernes, los equipos de limpieza reanudaron su labor con apoyo policial mientras sigue ya la vigilancia en los alrededores del arenal.
La operación se desarrolla junto a la planta desaladora, donde permanecían más de 1.000 personas magrebíes según información publicada hoy. La presencia de estos grupos mantiene bajo atención policial una zona que se ha convertido en uno de los focos de la crisis actualmente.
La Policía Nacional ha reforzado la seguridad en la playa de El Trampolín, en Ceuta, para escoltar a los operarios de limpieza
Los inmigrantes que siguen en Ceuta se dividen en dos bloques por procedencia: subsaharianos y ciudadanos magrebíes que llegan a la ciudad. En el caso de los subsaharianos la información apunta a personas procedentes de países vistos de mayor riesgo y con opciones de protección. Esta circunstancia puede influir en la tramitación de sus solicitudes de asilo y en las decisiones que adopten las autoridades competentes.
Por otro lado, buena parte de los inmigrantes magrebíes procede de Marruecos, según los datos publicados en la información de Europa Press.
En estos casos, la tasa de reconocimiento de las solicitudes de asilo sería mucho menor con una cifra cercana al cinco por ciento en Ceuta. Este escenario podría provocar que durante los próximos días comiencen a emitirse órdenes de expulsión para quienes incumplan la ley ahora. La situación presiona a los servicios públicos de Ceuta, mientras las autoridades controlan zonas ocupadas para recuperar normalidad ahora.
El regreso de los inmigrantes a El Trampolín obligó a extremar la protección para impedir nuevos incidentes durante las tareas de limpieza. La escolta policial permite que los operarios trabajen en esta zona, mientras sigue el control de quienes permanecen en sus alrededores ya.
Los trabajos se desarrollan bajo vigilancia ante la presencia de personas, que todavía permanecen cerca de la planta desaladora y la playa.
Las autoridades ahora mantienen el dispositivo activo ante una situación que genera tensión y exige reforzar la vigilancia en puntos clave.