El líder de EH Bildu también aprovechó la ocasión para criticar la postura del PP vasco respecto a la repatriación de menores extranjeros no acompañados. Recordó las declaraciones de Confebask sobre la necesidad de contar con "cientos de miles de personas que vengan a trabajar".
Además, sugirió que la repatriación propuesta por el PP vasco podría generar un "efecto llamada" indeseado. Para Otegi, lo fundamental es que la política migratoria se gestione de manera autónoma por el gobierno vasco. Sin injerencias de otras regiones o de Madrid.
A pesar de estas declaraciones, resulta imposible pasar por alto la contradicción de Otegi en relación con su historial político. El líder de EH Bildu ha sido uno de los representantes de un partido que nunca ha condenado de forma contundente la violencia de ETA.
Una banda terrorista que causó miles de muertes y sufrimiento en España durante décadas. Esta omisión sigue siendo un tema clave en su perfil político. Ya que muchas voces en el ámbito público consideran inaceptable que un dirigente como él ocupe cargos de relevancia sin haber mostrado un rechazo claro a las atrocidades cometidas por ETA.