La Eurocopa 2024 no solo se juega en el campo, sino también en el palco de autoridades. Donde las tensiones políticas y deportivas alcanzan un nuevo nivel. El enfrentamiento entre el Gobierno de España y la Real Federación Española de Fútbol se intensifica. Especialmente con la presencia de Pilar Alegría, ministra y portavoz del Gobierno, en el partido de octavos de final entre España y Georgia.
La rivalidad en el palco refleja la lucha de poder entre el Gobierno y la RFEF. Que está en el punto de mira debido a las acusaciones que recaen sobre su presidente, Pedro Rocha.
El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) ha solicitado la inhabilitación de Rocha por seis años, plazo que vence el próximo viernes 5 de julio. Rocha, sin embargo, se mantiene firme en su posición. Declarando que no tiene nada que esconder y que seguirá representando a la RFEF mientras sea posible.

Presencia de Pilar Alegría
El envío de Pilar Alegría a Colonia por parte del Gobierno es una estrategia para contrarrestar la presencia de Rocha en el palco. La ministra no solo representa al Ejecutivo, sino que también simboliza la presión política sobre la RFEF.
Esta táctica busca debilitar la posición de Rocha. Quien ha estado en el centro de la controversia desde que el TAD inició el expediente de inhabilitación.
La Batalla en el Palco
En cada partido de la Eurocopa, la tensión entre la RFEF y el Gobierno se ha manifestado en el palco de autoridades. Durante los encuentros anteriores, representantes como Fernando Molinero, José Manuel Uribes y Vicente del Bosque asistieron en nombre de la Comisión de Supervisión del fútbol. Creada por el Consejo Superior de Deportes tras el escándalo del 'caso Rubiales'.








