El pasado domingo las redes estallaron tras el brutal recibiendo de las víctimas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El que llegó a Paiporta acompañado por los Reyes de España y por Carlos Mazón. Nada más llegar, los gritos de "Sánchez, hijo de puta", retumbaron.
La gente dejó ver su gran indignación contra el Gobierno, que por boca del presidente comunicó lo siguiente:
Si la Comunidad Valenciana necesita más recursos, que los pida.
Esto, en un claro escenario de emergencia, donde ninguna ayuda está de más. Pero mientras en los municipios afectados la gente sigue sacando barro, escombros y las autoridades levantan cadáveres, los voceros de la izquierda hacen activismo usando la tragedia. Este es el caso del "periodista" Fonsi Loaiza, que aseguró desde sus redes sociales que la actuación del Rey tras los ataques, fue "preparada".

Este abrazo del Rey estaba totalmente preparado. No le importan las víctimas. Felipe VI se paró a consolar en Paiporta a los líderes fascistas cachorros de la asociación neonazi Revuelta y simpatizantes de VOX. Vergüenza.
Un comentario bastante inapropiado en medio de una tragedia tan grave como la que se vive hoy en Valencia. El señor Loaiza, que se jacta de representar los valores "humanistas, progresistas, de igualdad, justicia", carga contra un grupo de jóvenes que están volcados ayudando. Los mismos que lo único que han hecho es servir incansablemente a los damnificados.









