Juanfran Pérez Llorca lleva seis meses al frente de la Generalitat Valenciana y el balance es claro: el 63% de los compromisos adquiridos en el debate de investidura ya están en marcha o completados. De las 35 actuaciones comprometidas, 22 se han materializado. No es un titular de propaganda. Son hechos concretos, medibles y verificables que la administración valenciana ha detallado este domingo en un comunicado.
Entre las medidas ya ejecutadas destacan la rebaja de la presión fiscal con nuevas deducciones para clases bajas y medias trabajadoras, la segunda Ley de Simplificación Administrativa, el acceso de jóvenes a la vivienda a través del programa de Garantías del Institut Valencià de Finances —cuya dotación ha aumentado un 50% y ha beneficiado a más de 1.300 jóvenes solo en el primer cuatrimestre de 2026—, y actuaciones en sanidad como la reducción de listas de espera, el refuerzo de la Atención Primaria y la consolidación de la Estrategia contra el Cáncer 2026-2030. En materia fiscal, la Generalitat prepara además una rebaja en el tramo autonómico del IRPF que supondrá un ahorro de 160 millones de euros para las rentas entre 32.000 y 72.000 euros, aplicable en la campaña de la Renta de 2027.
En infraestructuras, el Consell ha impulsado la estación central del TRAM d'Alacant, el eje de la cerámica, el plan de inversiones de Ferrocarrils de la Generalitat y el avance en la renovación del mapa concesional de transporte. También ha puesto sobre la mesa el proyecto de Ley de Presupuestos 2026, con 33.305 millones de euros y ocho de cada diez destinados a políticas sociales, además de avanzar en la reconstrucción económica y social tras la dana con el 65% de las medidas del Plan Endavant ya en marcha o acabadas.
El contraste con el Gobierno de Sánchez no puede ser más llamativo. Pérez Llorca presentó al Ejecutivo central un documento con 100 acciones para avanzar juntos en reconstrucción, empleo y mejora de vida de los valencianos. La respuesta de Moncloa ha sido la inacción: solo tres de esas cien propuestas han sido atendidas. Tres. Mientras el Gobierno valenciano trabaja, el Ejecutivo de Sánchez sigue enredado en sus escándalos de corrupción —el caso Koldo, la investigación judicial a Begoña Gómez por su relación con Air Europa, el enchufismo de su hermano David en la Diputación de Badajoz— y en su dependencia de socios que anteponen sus intereses territoriales a los de todos los españoles.
Frente a ese escenario, los datos económicos hablan por sí solos. La Comunitat Valenciana vuelve a ser una tierra de oportunidades: la Generalitat trabaja para atraer proyectos que generarían 18.000 millones de euros de inversión y la creación de alrededor de 25.000 empleos. El BBVA Research pronostica que la economía valenciana liderará el crecimiento en España en 2026 con un 3%, por encima de la media nacional. Seis meses, 63% de compromisos cumplidos y una economía que despega.