
La 'pequeña investigación' que pide Yolanda Díaz sobre los fallos en las pulseras
Según el Ministerio de Igualdad, el sistema actualmente funciona de manera adecuada
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha puesto sobre la mesa una petición clara: abrir una "pequeña investigación" para esclarecer los fallos detectados en las pulseras antimaltrato. Se trata del sistema de control telemático que vigila a agresores con orden de alejamiento.
Díaz señaló este lunes, en declaraciones a los medios, que es necesario aclarar lo ocurrido en los últimos meses con el sistema Cometa, encargado de monitorizar la ubicación de los agresores. El mecanismo, según ha explicado, "parece que no funcionaba correctamente" durante un periodo reciente.

Exigir claridad y garantías
La líder de Sumar insistió en que "es conveniente que se esclarezca todo lo que ha pasado". Según el Ministerio de Igualdad, el sistema actualmente funciona de manera adecuada. Sin embargo, Díaz subraya que no basta con la normalidad actual si en el pasado hubo errores.
"Si han existido fallos o disfunciones es conveniente que se aclare", recalcó. También recordó que se trata de una herramienta clave para la protección de mujeres en riesgo. Por lo que la confianza en su eficacia resulta fundamental.
Derecho a la reparación
En sus declaraciones, Yolanda Díaz enfatizó la importancia de atender a las posibles víctimas afectadas. "Si hubo mujeres que se vieron perjudicadas por estos fallos, desde luego, como es lógico, el derecho a la reparación", afirmó.

La vicepresidenta destacó que cualquier error en el sistema no solo es un fallo técnico. También implica un riesgo directo para la seguridad de las mujeres. De ahí que su demanda no se limite a esclarecer los hechos, sino también a garantizar la reparación a quienes pudieron quedar expuestas por esos fallos en las pulseras antimaltrato.
El papel del sistema Cometa
El sistema de control telemático, conocido como Cometa, fue creado para reforzar el cumplimiento de las órdenes de alejamiento. Las pulseras permiten monitorizar en tiempo real los movimientos de los agresores y emitir alertas si se acercan a las víctimas.
Su fiabilidad es clave en la lucha contra la violencia machista. Por eso, cualquier sospecha de mal funcionamiento abre un debate político y social. La denuncia de posibles incidencias ha provocado reacciones dentro y fuera del Gobierno.
Llamamiento a la transparencia
Díaz insistió en que la investigación no debe ser extensa ni burocrática, sino una "pequeña investigación" que ofrezca respuestas rápidas. El objetivo es determinar si hubo fallos y en qué momento. Solo con esa información se podrá garantizar que las mujeres que dependen de esta protección confíen en el sistema.
La vicepresidenta subrayó que no se trata de cuestionar el trabajo del Ministerio de Igualdad, sino de velar por la eficacia de un mecanismo vital. "Que se aclare, que se haga una pequeña investigación, sepamos qué es lo que ha pasado. Y, por supuesto, el derecho de reparación de las víctimas", concluyó.
Una cuestión de confianza social
El debate sobre las pulseras antimaltrato va más allá del aspecto técnico. Se trata de un tema de confianza en las instituciones y en la capacidad del Estado para proteger a las víctimas de violencia machista.
La petición de Yolanda Díaz marca un punto de presión política. Una investigación que no solo busca respuestas, sino también reforzar un mensaje: la seguridad de las mujeres no puede depender de un sistema con dudas sobre su funcionamiento.
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