
Peinado continúa con los interrogatorios a la UCM por el caso Begoña Gómez y su software
El acuerdo inicial establecía que la UCM sería la propietaria del software, pero la universidad nunca lo registró
El juez Peinado interroga hoy a cinco funcionarias de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Estas participaron en gestiones relacionadas con la cátedra dirigida por Begoña Gómez.
Estos testimonios son clave para esclarecer dos posibles delitos. La causa analiza la presunta apropiación indebida de un software y un posible caso de intrusismo profesional.

La investigación se centra en el programa tecnológico desarrollado para la cátedra. Varias empresas privadas lo crearon de forma altruista. El acuerdo inicial establecía que la UCM sería la propietaria al 100% del software.
Sin embargo, la universidad nunca lo registró. Ese vacío es ahora uno de los puntos más delicados del caso.
En paralelo, la esposa del presidente Pedro Sánchez sí inscribió la marca del software y su logotipo. La titularidad del producto terminó bajo su nombre. El programa incluso llegó a promocionarse en una página web creada por Blanca de Juan, número dos de la cátedra.
Ella dio de alta el dominio y posteriormente transfirió su propiedad a Gómez. Ese movimiento digital figura también en la causa.
El segundo eje de la investigación gira en torno al proceso de contratación pública. El juez analiza si Begoña Gómez firmó un documento técnico sin ser personal de la Complutense. Se trata del pliego de prescripciones técnicas para contratar servicios de “asesoría técnica y tecnológica”.
El encargo fue adjudicado a Deloitte por 60.000 euros. La duda es si Gómez tenía la capacitación académica o profesional para rubricar un documento de ese tipo.
El interrogatorio de hoy llega más de un año después de que la propia Gómez solicitara tomar declaración a estas funcionarias. El magistrado no resolvió en su momento sobre la utilidad de esta diligencia.

Finalmente, la Audiencia Provincial de Madrid ordenó decidir si se practicaba o no. Esa instrucción judicial obligó a Peinado a retomarla. A pesar de ello, esta misma semana la esposa del presidente intentó frenar dos de los interrogatorios, alegando que ya no eran necesarios.
Entre las declarantes está la gerente de la Escuela de Gobierno de la UCM, María José Sánchez Rosales. Su testimonio es especialmente relevante. Ella envió un correo electrónico sobre el contrato con Deloitte.
En él señaló que “ha de firmarlo Begoña”. El mensaje también iba dirigido a la asesora de Gómez en Moncloa, Cristina Álvarez.
La defensa de Gómez aportó ese correo como prueba. Su objetivo es demostrar que la firma del documento técnico no fue una iniciativa personal. Argumentan que la UCM indicó expresamente que debía hacerlo.
Esta línea pretende desmontar la posible imputación por intrusismo profesional.
Las declaraciones de hoy pueden marcar un punto de inflexión en la investigación. El juez busca esclarecer quién decidió qué dentro de la cátedra. También quiere saber por qué el software terminó registrado a nombre de Gómez.
Y determinar si la universidad permitió o impulsó esa participación.
La causa sigue abierta y avanza con cada testimonio. Las funcionarias de la UCM aportarán detalles internos.
El juez Peinado escuchará cada versión antes de decidir los próximos pasos del procedimiento.
Más noticias: