Pedro Sánchez ha restado importancia este jueves a los informes y comunicaciones recibidos antes de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. El presidente sostiene que ninguno permitió anticipar la magnitud de lo ocurrido a finales de julio.
Durante su comparecencia en el Congreso, Sánchez ha asegurado que el Ejecutivo no recibió ningún informe que anticipara "ni la escala ni la probabilidad" del episodio. La comparecencia había sido convocada específicamente para explicar la gestión del Gobierno ante la crisis ceutí.
El presidente ha explicado que se han revisado las comunicaciones de las Fuerzas de Seguridad, el CNI y Frontex. Según su versión, los documentos previos no superaban "la descripción de los datos o el aviso rutinario".
Pedro Sánchez rebaja a "avisos rutinarios" los informes del CNI y la Policía previos a la entrada masiva en Ceuta
Sánchez ordena publicar los documentos
Sánchez ha anunciado que ha dado instrucciones para publicar un dossier con los informes y mensajes recibidos antes de la entrada masiva. Su objetivo, según ha defendido, es combatir los "bulos" y el "ruido" generado durante las últimas semanas.
El jefe del Ejecutivo también ha rechazado que existan pruebas suficientes para responsabilizar directamente a Marruecos de la crisis. "Ningún organismo ha entregado al Gobierno de España evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio", ha afirmado.
Esta versión llega después de semanas marcadas por las explicaciones sobre qué información conocían las autoridades antes del 30 de julio. El propio Congreso describe oficialmente la situación como un incremento de "entradas ilegales de inmigrantes" a través de Marruecos.
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El Gobierno convocó a la embajadora de Marruecos
Sánchez también ha revelado que el Gobierno convocó el 21 de agosto a la embajadora marroquí en España. El motivo fueron las declaraciones de dos ministros marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
El presidente ha calificado aquellas manifestaciones como "inaceptables". El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, había asegurado que la cuestión sobre ambas ciudades seguía "sobre la mesa".
Por su parte, el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Tawfiq, habló de la necesidad de liberar "las ciudades ocupadas". Sánchez ha utilizado la convocatoria diplomática para defender la respuesta de su Gobierno ante las reivindicaciones marroquíes.