La seguridad en la frontera de Ceuta vuelve a situarse en el centro del debate tras la entrada masiva registrada a finales de julio. Este martes, en el paso fronterizo del Tarajal, únicamente había tres guardias civiles prestando servicio en ese punto concreto.
Los propios agentes aseguran que la situación permanece "bajo control" gracias al dispositivo desplegado durante las últimas semanas. Sin embargo, desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) advierten de que el problema llegará si estos refuerzos terminan retirándose.
Su representante en Ceuta, Rachid Sbihi, cifra en alrededor de 300 los guardias civiles incorporados recientemente como refuerzo. Con ellos, según sus estimaciones, actualmente habría aproximadamente un millar de agentes desplegados en la ciudad autónoma.
Guardia Civil exige mantener los refuerzos en Ceuta tras quedar solo tres agentes en el Tarajal
"Si volvemos a ser los mismos que antes de julio, estamos vendidos"
La preocupación de los guardias civiles se concentra ahora en qué ocurrirá cuando el Gobierno considere superada la crisis. "Si volvemos a ser los mismos que éramos antes de julio, estamos vendidos. Estos refuerzos deben quedarse", sostiene Sbihi.
AUGC lleva reclamando desde hace años un aumento permanente de las plantillas destinadas en Ceuta. Tras los últimos acontecimientos, la asociación ha concretado su petición en al menos 200 guardias civiles adicionales de manera permanente.
También reclama reforzar el Servicio Marítimo, incrementar los medios disponibles y ampliar los espigones del Tarajal y Benzú. La organización considera que estas infraestructuras continúan siendo puntos especialmente vulnerables para las entradas a nado.
Guardia Civil exige mantener los refuerzos en Ceuta tras quedar solo tres agentes en el Tarajal
Vivas reclama una frontera más fuerte
Las reivindicaciones coinciden con las reclamaciones realizadas por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que ha pedido reforzar las capacidades españolas para controlar la frontera.
El dirigente ceutí defiende que España debe disponer de suficientes medios humanos y tecnológicos para garantizar el control del perímetro. También ha reclamado una posición de mayor firmeza ante Marruecos y ha advertido de que "el Estado no puede replegarse en Ceuta".
El Gobierno anunció esta semana un paquete de 309 millones de euros para Ceuta, de los cuales 90 millones estarán destinados a seguridad. Interior también comunicó la llegada de otros 50 policías nacionales para reforzar, entre otras funciones, la oficina de asilo.
Para los guardias civiles, sin embargo, la cuestión fundamental será comprobar si los actuales refuerzos permanecen cuando disminuya la atención sobre Ceuta. AUGC insiste en que la seguridad fronteriza necesita una solución permanente y no únicamente dispositivos extraordinarios cuando estalla una crisis.