El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha protagonizado un terremoto interno en el PSOE al cargar duramente contra la recién aprobada Ley de Amnistía. En un contundente discurso durante el acto institucional del Día de Castilla-La Mancha, Page expresó su desacuerdo fundamental con la ley que exonerará a miles de independentistas catalanes, aprobada esta semana en el Congreso de los Diputados.
"Mi discrepancia es de fondo. Unos se pelean por si ha sido perdón o victoria. Victoria no", declaró el presidente manchego. "El perdón no se contrata. Se da o no se da, pero no se hace a cambio de nada y menos a cambio de un chantaje", añadió, subrayando su rechazo a lo que considera un pacto injusto.
A pesar de su dura crítica, Page reconoció la necesidad de aceptar las decisiones mayoritarias en democracia, aunque anunció que la Junta de Castilla-La Mancha solicitará al Consejo Consultivo un informe para explorar las posibilidades de recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional. "Esperamos que el Consultivo nos dé vía libre para defendernos en el Constitucional", afirmó, destacando que la convivencia no puede estar basada en chantajes.
En su discurso, Page hizo referencia a un pasaje de la segunda parte de "Don Quijote" de Cervantes, donde el caballero de la Blanca Luna derrota a Don Quijote en la playa de Barcelona. "No es mal mensaje para que algunos volvieran a releer ese capítulo", sugirió, en una clara alusión a los independentistas catalanes.








