El ministro de Transportes, Óscar Puente, no contempla dimitir pese al avance de la investigación del accidente de Adamuz.
Desde Moncloa insisten en que no existe ningún elemento que señale al Gobierno como responsable del siniestro. El Ejecutivo traslada su confianza en las constructoras que intervinieron en el tramo afectado por la rotura.
Sin embargo, el Gobierno evita facilitar los nombres de las empresas que realizaron las soldaduras bajo sospecha.

Las obras de mejora de la infraestructura finalizaron el pasado mes de mayo, según fuentes oficiales. Posteriormente, el tramo fue sometido a una inspección técnica realizada en octubre.
Desde el Ejecutivo aseguran que todas las actuaciones se realizaron conforme a la normativa vigente. También defienden que los procesos de adjudicación de las obras se ajustaron a la legalidad. En este contexto, fuentes gubernamentales descartan de forma tajante la dimisión del ministro.
Puente confirmó esta posición en rueda de prensa, donde afirmó estar capacitado para seguir al frente. El ministro limitó la asunción de responsabilidades a quien haya contribuido por acción u omisión. Añadió que esas posibles responsabilidades aún están siendo objeto de investigación técnica.
Puente negó encontrarse en una situación que justifique su salida del Gobierno. También descartó temer un cese por decisión unilateral del presidente Pedro Sánchez. Desde el entorno del jefe del Ejecutivo aseguran que no se valora ese escenario.
Sánchez se pronunció desde Bruselas tras una semana marcada por varios accidentes ferroviarios.








