El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha abierto un nuevo frente de confrontación con la Judicatura al afirmar que "hay jueces que prevarican" y advertir de que "la Justicia no gobierna, gobierna el Gobierno". Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo, marcado por las investigaciones judiciales que afectan al entorno del PSOE y por el creciente malestar de la oposición ante los continuos ataques de dirigentes socialistas a jueces, fiscales y cuerpos de seguridad.
López defendió la actuación del Gobierno frente a los casos de corrupción que salpican al entorno socialista, pero rechazó las investigaciones y denuncias que, a su juicio, buscan construir un relato político contra el Ejecutivo. En ese contexto, reivindicó que corresponde al Gobierno dirigir la acción política del país y no a los tribunales, aunque sus declaraciones sobre la existencia de jueces que prevarican han sido interpretadas por numerosos sectores como un nuevo intento de desacreditar a quienes investigan causas sensibles para el PSOE.
Las palabras del ministro se producen además en plena escalada de tensión entre el Gobierno y parte del Poder Judicial, alimentando las críticas de quienes consideran que el Ejecutivo ha endurecido su discurso contra las instituciones cuando las investigaciones afectan a su entorno político.







