La Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, encabezada por Pilar Bernabé, vuelve a estar en el punto de mira por su falta de transparencia y su evidente opacidad en asuntos de máxima relevancia. En esta ocasión, se trata de la detención de un joven de 30 años en Valencia por amenazas de muerte reiteradas contra el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, un hecho de extrema gravedad que la administración socialista ha tratado de silenciar.
El arresto, llevado a cabo por la Policía Nacional el pasado miércoles 27 de marzo, se produjo tras meses de mensajes amenazantes dirigidos a Mazón a través de redes sociales. Frases como "estás muerto" o "vamos a pegarle un tiro entre ceja y ceja" fueron enviadas de manera insistente, lo que llevó a la Generalitat a trasladar el caso a las autoridades policiales. Sin embargo, a pesar de la magnitud del suceso, ni la Delegación del Gobierno ni la Policía Nacional emitieron ningún comunicado oficial sobre la detención, en un claro ejercicio de opacidad institucional.
El silencio de Bernabé y su equipo contrasta con la rápida difusión de otras noticias cuando la persona afectada pertenece a su mismo espectro político. No es la primera vez que la Delegación del Gobierno de la Comunidad Valenciana es señalada por su doble vara de medir en la gestión de la información. En este caso, la ocultación de la detención de un individuo que amenazaba con asesinar a un presidente autonómico evidencia una preocupante negligencia.