La gestión de Mónica García al frente del Ministerio de Sanidad vuelve a situarse en el centro de la polémica. Este lunes, miles de médicos están llamados a secundar la cuarta jornada de huelga estatal en apenas unos meses ante la falta de avances en las negociaciones con el departamento que dirige la ministra.
Lejos de rebajar la tensión, el propio Ministerio acusa a los sindicatos convocantes de alinearse con la derecha para agravar el conflicto sanitario, según ha adelantado EFE. Desde Sanidad sostienen que algunas organizaciones estarían utilizando las protestas con objetivos políticos y no únicamente laborales, una acusación que ha provocado todavía más malestar entre parte del colectivo médico.
El nuevo paro llega prácticamente en el mismo punto muerto que la huelga celebrada en abril. Los sindicatos siguen denunciando falta de diálogo real y reclaman incluso la intervención directa de Pedro Sánchez para intentar desbloquear la situación, una petición que también ha respaldado el Partido Popular.
Los médicos rechazan el modelo que impulsa Sanidad
Mientras el Ministerio defiende que el nuevo estatuto marco mejora las condiciones laborales de los sanitarios, los sindicatos médicos consideran que las medidas planteadas son insuficientes y no resuelven los principales problemas de la profesión.
Sanidad insiste en que la reforma contempla mejoras como la reducción de las guardias de 24 a 17 horas o límites de jornada semanales inferiores a los máximos europeos. Sin embargo, los convocantes de la huelga aseguran que siguen sin abordarse cuestiones clave como las retribuciones, la jubilación o la sobrecarga asistencial.







