Junts ha dejado claro que el acuerdo alcanzado en Bruselas con el PSOE en noviembre, que facilitó la reelección de Pedro Sánchez como presidente, ya no es válido. El partido liderado por Carles Puigdemont, representado en las negociaciones por el socialista Santos Cerdán, exige una renegociación inmediata del pacto con la mediación en Suiza para mantener su apoyo.
Esta demanda podría precipitar el fin prematuro de la legislatura. De momento, fuentes de Junts han indicado que están inclinados a rechazar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Aún así, esperan que Moncloa actúe rápido para evitarlo, advirtiendo que el precio de su apoyo será alto.
El acuerdo alcanzado en estos días entre PSC y ERC podría ser la clave. La dirección de Junts, encabezada por Jordi Turull y Laura Borràs, ha señalado que este acuerdo ha alterado significativamente el contexto. Por lo que requiere una revisión de las condiciones.
Por ello, exigen a Sánchez una reunión urgente de la mesa de negociación entre ambos partidos. Además, piden la participación del mediador internacional Francisco Galindo, para que el Gobierno español se comprometa a cumplir las nuevas demandas de los separatistas. Entre estas exigencias se incluye la implementación completa de la Ley de Amnistía para garantizar el regreso de Puigdemont a España sin problemas legales.
La confianza de Junts per Catalunya en el gobierno de Sánchez, según fuentes del partido, es "prácticamente inexistente". Las declaraciones del ministro Félix Bolaños en París sobre la aplicación de la Ley de Amnistía han generado descontento tanto en Barcelona como en Waterloo. Además, están siendo percibidas como una señal de que, si esta es la actitud del Gobierno, la colaboración entre ambos partidos tiene un futuro limitado.
Junts advierte que "el contexto que permitió el acuerdo original ha cambiado considerablemente" y que lo más sensato sería renegociar todos los términos.








