El famoso grupo estadounidense, Village People, reconocido por su éxito mundial Y.M.C.A., ha dado una bofetada a los progres. El grupo, conocido como himno y ampliamente reconocido entre los homosexuales, ha confirmado su participación en la ceremonia de investidura de Donald Trump.
La noticia ha generado un intenso debate, especialmente en redes sociales, donde algunos integrantes del colectivo LGBTI han tachado a los miembros de la banda de "traidores".
A lo largo de su campaña presidencial, Trump utilizó Y.M.C.A. como canción insignia en numerosos mítines, acompañado de una coreografía que se viralizó rápidamente. Su característico baile fue imitado por deportistas y figuras públicas en Estados Unidos, convirtiéndose en un fenómeno cultural en los últimos meses.

Sin embargo, la decisión de Village People de participar en un evento tan polémico ha despertado críticas. Sobre todo, en los demócratas, entre quienes consideran que su actuación podría contradecir los valores asociados con su música y legado histórico en la lucha por los derechos del colectivo LGBTI. Aunque es preciso subrayar, que es anacrónico asociar la lucha por las libertades de los homosexuales, con el lobby LGTBI de los progres.
Mientras tanto, otros defienden que se trata de una oportunidad para presentar su arte sin alinearse políticamente. Teniendo en cuenta que, un grupo musical tan reconocido no tiene que ajustarse a cuestiones ideológicas impuestas por partidos políticos.
La actuación del grupo en la ceremonia promete ser uno de los momentos más comentados. Y no solo por su peso cultural, sino por la polarización que ha generado en torno a su participación.







