
La nueva acusación que se suma al caso de la ‘fontanera’ del PSOE eleva la presión judicial por cohecho y tráfico de influencias
La investigación judicial apunta a presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias en un intento de soborno a fiscales anticorrupción
El juez ha admitido al Partido Popular como acusación popular en la causa contra Leire Díez, exmilitante del PSOE y apodada la 'fontanera'.
La investigación judicial apunta a presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias en un intento de soborno a fiscales anticorrupción. El magistrado aceptó la personación del PP tras la denuncia de la Fiscalía que señalaba movimientos irregulares vinculados a la exmilitante.
Díez, conocida en su etapa socialista como la 'fontanera', es investigada por gestiones y contactos que habrían buscado alterar procesos.

La Fiscalía denunció un intento de soborno a los fiscales José Grinda y Miguel Serrano Stampa en plena instrucción de causas sensibles. Con esta decisión, el juez abre la puerta a que el PP pueda ejercer presión procesal y solicitar nuevas diligencias en el caso.
El Partido Popular anunció que su personación busca garantizar claridad, verdad y depuración de posibles responsabilidades penales en la investigación. Fuentes judiciales señalan que la admisión del PP como acusación refuerza la investigación y aporta mayor control sobre las diligencias. El caso se enmarca en una trama de presuntas prácticas corruptas que involucran a la exmilitante socialista en sobornos y favores.
La admisión del PP intensifica la repercusión política del procedimiento y sitúa al PSOE bajo mayor presión mediática y judicial. El juez subrayó que la investigación continúa abierta y que todavía restan diligencias clave para determinar el alcance de los hechos.
El intento de soborno fue considerado un ataque directo a la independencia del Ministerio Fiscal y a la transparencia del proceso.
Con esta personación, el PP podrá intervenir activamente en el procedimiento y pedir pruebas para esclarecer las sospechas de corrupción.
El delito de cohecho, atribuido a Díez, conlleva penas de prisión y multa, mientras que el tráfico de influencias implica inhabilitación. El magistrado ha considerado acreditada la existencia de indicios suficientes para seguir con las pesquisas y mantener abierta la causa.

El PP insiste en que el caso es grave porque afecta a la confianza en las instituciones y a la limpieza democrática.
La decisión judicial supone un paso decisivo que coloca a Leire Díez en el centro de un procedimiento de alto impacto político. La investigación surgió tras conocerse maniobras sospechosas y presiones que buscaban frenar actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción.
El juez señaló que el intento de soborno a los fiscales Grinda y Stampa debía ser investigado con rigor por su gravedad.
Con el PP como acusación, el procedimiento avanza hacia una fase donde se esperan más pruebas, testigos y nuevas revelaciones.
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