Elisa Mouliaá acudió este jueves al juzgado del instructor del 'caso Errejón' con la intención de volcar su teléfono móvil, pero no pudo hacerlo. La falta de "medios técnicos" fue la razón esgrimida por las autoridades judiciales para no realizar la diligencia.
En sus declaraciones a los medios, Mouliaá se mostró firme y aseguró que no tiene "nada que ocultar". "Los hechos hablan por sí solos y aquí estoy para dar toda la información que se necesite", afirmó. La actriz enfatizó que en su teléfono "solo hay ocho mensajes y ninguno que haga referencia a volver a ver a Íñigo Errejón después de la presunta agresión sexual".









