La llegada de Carles Puigdemont a Barcelona ha desatado una nueva ola de críticas hacia los Mossos d'Esquadra, esta vez provenientes del sindicato policial Jupol. Tras casi siete años en Bélgica, el expresidente catalán regresó sin incidentes.
Según Jupol, fue facilitado por los propios Mossos, quienes, en lugar de detenerlo, le permitieron "acceder entre la multitud" y "le protegieron". Este suceso ha reavivado las controversias sobre la efectividad y la coordinación entre las fuerzas de seguridad en Cataluña.
El sindicato de Policía Nacional Jupol ha señalado que el Ministerio del Interior está cometiendo "los mismos errores" que en 2017. Esto al confiar exclusivamente en los Mossos d'Esquadra para la detención de Puigdemont. En ese entonces, durante el referéndum ilegal, los Mossos fueron criticados por no actuar de manera contundente para evitar la celebración de la consulta separatista.

Según Jupol, "Puigdemont ha accedido entre la multitud gracias a que los Mossos. Que ejercen como escoltas de cargos de Junts, no solo no le han detenido, sino que le han abierto pasillo y le han protegido".
Esta situación ha llevado al sindicato a cuestionar la estrategia de seguridad implementada. Además, a instar a activar la 'Operación Jaula', destinada a localizar al político fugado.
En un mensaje en redes sociales, Jupol expresó su frustración con la gestión del Ministerio del Interior bajo la dirección de Fernando Grande-Marlaska. Acusando al gobierno de seguir confiando en los Mossos d'Esquadra mientras ignora a la Policía Nacional y la Guardia Civil.








