El contexto internacional ha presionado a los miembros de la OTAN para elevar sus presupuestos defensivos. El senador estadounidense Marco Rubio ha pedido que el gasto militar suba hasta el 5% del PIB en los países aliados.
Pedro Sánchez mantiene que España alcanzará el 2% del PIB antes de 2029, pero sin concretar la hoja de ruta. Aún no se ha hecho público el porcentaje real de gasto militar de España en 2023 con criterios de la OTAN.
Este será un eje central de la cumbre de la Alianza Atlántica prevista en junio en La Haya, Países Bajos. Allí Sánchez se verá por primera vez con Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca en este nuevo mandato.
La partida aprobada el martes reforzará Defensa mientras crecen las críticas por falta de inversión en servicios públicos. Mientras el Gobierno defiende el gasto, sindicatos y asociaciones civiles exigen priorizar sanidad, educación y pensiones.
La oposición, por su parte, acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de gobernar sin control ni transparencia presupuestaria.