El Ayuntamiento de Molina de Segura, en la Región de Murcia, ha aprobado una medida que prohíbe el acceso a dependencias municipales a personas que vistan prendas que oculten completamente el rostro, como el burka o el niqab. La decisión, adoptada en pleno ordinario, ha generado debate político y social sobre seguridad, derechos individuales y convivencia.
La moción fue presentada por el grupo municipal de Vox y contó con el respaldo del equipo de Gobierno local, formado por Vox y el Partido Popular. Por su parte, el Grupo Municipal Socialista votó en contra de la iniciativa.
Argumentos de seguridad e identificación
Desde el equipo de Gobierno, la medida se justifica principalmente por motivos de seguridad y de correcto funcionamiento administrativo. El primer teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana, Antonio Martínez Sánchez, explicó que la norma busca garantizar la adecuada identificación de los ciudadanos en espacios donde se gestionan trámites sensibles.

“Los empleados públicos deben poder identificar con claridad a la persona que tienen delante”, señaló el edil, quien subrayó que la ocultación total del rostro dificulta objetivamente este proceso.
En este sentido, el consistorio considera que la medida permitirá reforzar la seguridad en instalaciones municipales y evitar posibles problemas en la tramitación de expedientes.
Debate sobre derechos y libertades
Más allá de los argumentos técnicos, la iniciativa ha abierto un debate sobre los límites entre la seguridad y las libertades individuales. Desde Vox, se ha defendido también la dimensión social de la medida, vinculándola a la protección de la dignidad de la mujer frente a lo que consideran imposiciones culturales.







