El Ministerio del Interior ha intensificado el dispositivo de seguridad en Melilla con el envío de nuevos efectivos y medios especializados mientras continúa sin ejecutar la instalación de la barrera marítima prevista para reforzar la frontera con Marruecos, según publica La Razón.
Entre las medidas adoptadas en los últimos días figura el despliegue de nuevas unidades de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. De acuerdo con la información del citado diario, a la ciudad autónoma han llegado módulos de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), equipos especializados en rescate acuático y medio centenar de agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), además de drones, vehículos y otro material destinado a incrementar la vigilancia fronteriza.
Paralelamente, el Gobierno está modificando parte del perímetro del dique sur mediante la colocación de cerramientos provisionales en el tramo más próximo al puerto de Nador. Estas estructuras, de carácter temporal, cubren una zona que hasta ahora permanecía sin vallado y pretenden reforzar el control de los accesos por vía marítima mientras continúan los trabajos en la zona. Según explica EFE, las obras todavía no han finalizado y algunos elementos permanecen pendientes de instalación.
Pese a estas actuaciones, el sistema definitivo de separación marítima aún no tiene fecha de implantación en Melilla
Pese a estas actuaciones, el sistema definitivo de separación marítima aún no tiene fecha de implantación en Melilla. El diario sostiene, citando fuentes policiales, que el Ministerio del Interior continúa estudiando cómo ejecutar esa infraestructura, que tendría un diseño similar al instalado recientemente en Ceuta.
La decisión llega después de que el Gobierno colocara en la ciudad ceutí una barrera flotante de aproximadamente 500 metros, acompañada de boyas y un canal destinado a facilitar la navegación de las embarcaciones de la Guardia Civil. Esa actuación se produjo tras la reciente crisis migratoria y después de que Interior aprobara instrucciones para adaptar la actuación policial al marco fijado por las resoluciones del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera por vía marítima.
La ausencia de una separación física en determinados puntos de la frontera marítima fue uno de los elementos que cobró relevancia tras la entrada masiva registrada en Ceuta, motivo por el que el Ejecutivo decidió acelerar la instalación de nuevas infraestructuras en esa ciudad autónoma. Sin embargo, la implantación de un sistema equivalente en Melilla continúa pendiente.