
El militar Granko Arteaga, conocido como un torturador, elimina su rastro digital tras la detención de Nicolás Maduro
Este militar es considerado una de las figuras más temidas de la estructura represiva chavista
La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha provocado movimientos inmediatos dentro del aparato de seguridad del régimen venezolano. Uno de los gestos que más atención ha generado en las últimas horas ha sido el cierre de las redes sociales de Granko Arteaga. Militar venezolano considerado una de las figuras más temidas de la estructura represiva chavista.

Arteaga es coronel del Ejército y responsable de la Dirección de Acciones Especiales (DAE). Un órgano adscrito a la contrainteligencia militar.
Granko decidió cerrar sus plataformas digitales poco después de conocerse la detención del mandatario venezolano. La decisión ha sido interpretada como una reacción directa al nuevo escenario político y judicial abierto tras la operación ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Desaparición digital tras la captura de Maduro
Concretamente, la cuenta de Instagram de Granko Arteaga dejó de estar disponible el pasado domingo. Horas antes de su cierre definitivo, el militar había eliminado todas las publicaciones que mantenía en esta red social, propiedad del grupo META. El borrado completo del contenido precedió a la desaparición total del perfil, lo que ha llamado la atención de analistas y usuarios en redes.

El movimiento se produce en un contexto de máxima tensión interna dentro del régimen chavista. Todo tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
La eliminación del rastro digital de Arteaga ha sido vista como una medida preventiva. Prevención ante posibles consecuencias políticas o judiciales derivadas de los últimos acontecimientos.
Quién es Granko Arteaga
Granko Arteaga ostenta el rango de coronel y dirige la Dirección de Acciones Especiales (DAE). Una unidad integrada en el entramado de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Dentro del régimen venezolano, su nombre ha estado asociado a las operaciones más sensibles de la contrainteligencia chavista.
El militar es considerado, según el texto fuente, el máximo torturador del régimen. Una calificación que refleja la percepción que existe sobre su papel dentro del aparato de seguridad del Estado.
Su figura ha sido clave en la ejecución de acciones especiales. Tambien en el control interno de las Fuerzas Armadas, lo que explica la relevancia de su reacción tras la captura de Maduro.
Silencio institucional en redes sociales
El cierre de las redes de Arteaga coincide con un cambio de comportamiento en las cuentas oficiales de la Dirección General de Contrainteligencia Militar. En paralelo a la desaparición del perfil del coronel, la Dgcim no ha realizado nuevas publicaciones en Instagram. Limitándose únicamente a compartir algunas historias de rechazo a la detención de Nicolás Maduro y de Cilia Flores.
Este silencio digital contrasta con la actividad habitual del organismo y refuerza la percepción de que el régimen atraviesa un momento de repliegue comunicativo. La reducción de mensajes públicos sugiere cautela en un contexto de incertidumbre.
Un gesto cargado de simbolismo
La decisión de Granko Arteaga de cerrar sus redes sociales no es un hecho aislado. Es un gesto que adquiere un fuerte valor simbólico en el actual escenario venezolano. La desaparición de su presencia digital se suma a otros movimientos defensivos observados en figuras clave del chavismo tras la captura de Maduro.
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