Melilla ha reforzado la vigilancia en el centro de menores de La Purísima tras triplicarse el número de acogidos por la crisis migratoria. El centro supera actualmente los 260 residentes, una cifra que se encuentra muy por encima de la capacidad máxima establecida para sus instalaciones.
El consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, aseguró que no constan problemas graves en el centro, aunque sí se han producido disturbios.
Según explicó, se trata de incidentes puntuales derivados de la convivencia de un elevado número de jóvenes durante un periodo prolongado.
Ronda señaló que la vigilancia especial se mantendrá durante un tiempo importante debido a la preocupación expresada por algunos sindicatos.
Las organizaciones sindicales habían reclamado refuerzos para garantizar la seguridad de los trabajadores y de los menores ante la situación actual. El dispositivo se suma al seguimiento que realiza la Policía Local, cuyos agentes acuden al centro cada hora para comprobar sus condiciones. Este control permite realizar un seguimiento específico de las instalaciones y detectar rápidamente cualquier incidencia que pueda producirse.
Melilla ha reforzado la vigilancia en el centro de menores de La Purísima
La presión migratoria ha provocado un fuerte aumento de menores acogidos en Melilla durante las últimas semanas, especialmente desde finales de julio.
La ciudad autónoma permanece desde hace un año en situación de contingencia migratoria, con un límite establecido para sus centros de menores.
En un primer momento, el Gobierno fijó en 84 el número máximo de menores que podían permanecer acogidos en las instalaciones de Melilla. Sin embargo, el incremento de llegadas registrado durante el último mes ha elevado esa cifra de referencia hasta los 312 menores acogidos.
La Purísima se encuentra actualmente por encima de los 260 residentes, lo que evidencia la presión que soporta el sistema de protección. La situación ha obligado a mantener un dispositivo especial de vigilancia mientras se buscan soluciones para descongestionar las instalaciones. La Delegación del Gobierno ha asegurado que trabaja para acelerar el traslado de menores desde Melilla hacia otras comunidades autónomas.
Melilla ha reforzado la vigilancia en el centro de menores de La Purísima
Estas derivaciones se realizan dentro del procedimiento previsto para situaciones de contingencia migratoria extraordinaria y deben respetar las garantías legales.
El objetivo es reducir progresivamente la presión sobre los centros y recuperar unas condiciones de funcionamiento más próximas a su capacidad.
Mientras se completan los traslados, Seguridad Ciudadana mantendrá los refuerzos y los controles periódicos para prevenir nuevos incidentes. La situación en La Purísima refleja el impacto que el repunte migratorio está teniendo sobre los servicios de protección de menores.
Las autoridades deberán mantener estas medidas mientras avanzan las derivaciones previstas y se normaliza la ocupación de los centros.