La industria agrícola en Europa está bajo un escrutinio intenso debido a la explotación sistemática de aproximadamente 2,4 millones de trabajadores migrantes. Según un reciente informe de la Universidad Pontificia Comillas y Oxfam Intermón.
El estudio, titulado "Esenciales, pero invisibles y explotados". Destaca la violación constante de los derechos de estos trabajadores en nueve países europeos, exponiendo las duras realidades que enfrentan en su día a día.
Los trabajadores migrantes constituyen alrededor del 25% de la fuerza laboral en el sector agrícola europeo. Una cifra que podría ser aún mayor en realidad. Estos empleados son esenciales para la producción de frutas y verduras en Europa, pero a menudo son invisibles y están sujetos a condiciones laborales inaceptables.

El informe revela que estos trabajadores enfrentan salarios por debajo del mínimo legal. Además de jornadas laborales extremadamente largas y una falta generalizada de derechos y protecciones laborales.
En la mayoría de los países analizados, excepto Finlandia, los trabajadores migrantes reciben salarios inferiores al mínimo establecido por la ley. Las mujeres, en particular, son las más perjudicadas. En la provincia española de Huelva, por ejemplo, la mitad de las trabajadoras entrevistadas informaron que ganaban menos que sus colegas varones.








