El Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Mónica García afrontará una nueva batalla mientras avanza hacia el Congreso. Una parte de los sindicatos médicos ha decidido endurecer su oposición al proyecto y recurrir a su medida de presión más contundente hasta el momento: una huelga indefinida que arrancará el 28 de octubre.
La decisión enfrenta de nuevo al departamento de Mónica García con las organizaciones que representan específicamente a los facultativos. CESM, SMA, AMYTS, SME y O'Mega integran el Comité de Huelga que ha acordado mantener los paros sin una fecha previamente establecida para su finalización.
El movimiento llega en un momento diferente al de las protestas anteriores. El Gobierno ya ha dado luz verde al proyecto y la discusión se desplaza ahora al terreno parlamentario. Los sindicatos médicos pretenden aprovechar esa nueva etapa para intentar introducir cambios en una norma que determinará las relaciones laborales de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud.
Aunque el Estatuto Marco obtuvo el respaldo de los sindicatos que participaron en el Ámbito de Negociación, las cinco organizaciones que impulsan la huelga mantienen abierto el conflicto. El paso por el Consejo de Ministros, lejos de cerrar la disputa, ha provocado que los médicos reformulen su estrategia.
El movimiento llega en un momento diferente al de las protestas anteriores
Por eso, Mónica García ya no será el único frente de presión. Con el proyecto en manos de los diputados, los convocantes quieren llevar sus reivindicaciones hasta el Congreso al mismo tiempo que mantienen las movilizaciones fuera de la Cámara.
Y existe una tercera vía que podría complicar todavía más la tramitación. CESM estudia combatir determinados aspectos del Estatuto Marco en los tribunales. Sus asesores consideran que algunos puntos podrían vulnerar la legislación europea, aunque por ahora el sindicato únicamente ha anunciado que analiza esa posibilidad.
Sanidad ha respondido con dureza a esa amenaza. Javier Padilla, secretario de Estado y número dos del Ministerio, ha reivindicado la legalidad del procedimiento y ha asegurado tener «bastantes ganas de ver» qué recorrido judicial pretenden emprender los sindicatos.
Padilla también ha calificado la elaboración del proyecto como "transparente hasta la náusea" y sostiene que Sanidad ha cumplido las exigencias normativas durante su tramitación.
Las posiciones, por tanto, continúan alejadas. El Gobierno pretende sacar adelante su nuevo Estatuto Marco mientras cinco organizaciones médicas buscan modificarlo mediante la presión sindical y parlamentaria, sin descartar acudir además a los tribunales.