La sanidad en la Comunidad Valenciana enfrenta un verano particularmente difícil debido a un déficit significativo de médicos. El consejero de Sanidad, Marciano Gómez, ha advertido que esto pone en riesgo la apertura de 54 centros auxiliares y la cobertura de personal en 70 centros sanitarios. La situación se agrava por la falta de respuesta del Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, quien no ha implementado soluciones efectivas.
El consejero Gómez ha asegurado que su departamento está trabajando intensamente en un plan de vacaciones para evitar esta situación extrema, con el objetivo de garantizar el mismo nivel de asistencia sanitaria que el año pasado. Las declaraciones de Gómez se produjeron tras una reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde la ministra García admitió que muchas comunidades autónomas tendrán que cerrar centros auxiliares y reducir el personal debido a un déficit estructural de médicos en España.
La Comunidad Valenciana tiene más de 600 plazas de médicos vacantes, y 606 residentes de último año no podrán ser contratados este verano debido a un retraso en su formación provocado por la pandemia de COVID-19. Gómez lamenta que, a pesar de las advertencias emitidas en diciembre, no se hayan presentado soluciones concretas. Ha instado al Ministerio de Sanidad a coordinar soluciones ante esta situación excepcional, especialmente en regiones que ven un aumento significativo de su población en verano.







