Las tensiones con Marruecos no cesa. El país vecino considera débil al Gobierno español y ha estado detrás de las movilizaciones masivas de inmigrantes ilegales al territorio español. Pero la situación ha ido a más.
El verano pasado, se supo de la intención del Rey de Marruecos, Mohamed VI, de "recuperar" los territorios que, según él, pertenecen al mundo árabe. El Gobierno de Marruecos dejo entender que, dentro de los proyectos de Mohamed, está tomar Islas Canarias, Ceuta y Melilla, en principio.
Y mucho más grave que eso, han sido las movilizaciones del ejército de Marruecos hacia aguas españolas, en las que hicieron prácticas con el ejército. Una noticia que causó un gran revuelo entre los españoles. Ciudadanos que rechazan la evidente avanzada de Marruecos bajo la mirada complaciente y amiga del Gobierno de Pedro Sánchez.
Ahora, a esta situación se agrega otro factor clave. Recientemente, Marruecos adquirió dos de los mejores satélites espía de Israel, herramientas de inteligencia que representan una amenaza para España.

La semana pasada, Marruecos un contrato con la empresa estatal israelí Industrias Aeroespaciales de Israel (IAI). Esto, para la adquisición de dos satélites espía Ofek-13. Esta compra ha representado un desembolso de 1.000 millones de dólares para el reino alauí, equivalente a unos 925 millones de euros.
Desde la formalización de las relaciones diplomáticas en los Acuerdos de Abraham en 2020, la cooperación ha crecido constantemente. Con múltiples compras militares y otros intercambios. No obstante, ahora estas transacciones se realizan con mayor discreción.
La semana pasada, Amir Peretz, presidente de IAI y exministro de Defensa y viceprimer ministro de Israel, viajó a Rabat. Esto, para firmar el contrato de adquisición de los dos satélites de última generación. Los que serán entregados en un plazo de cinco años.








