Las autoridades marroquíes aseguran que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas aprovecharon la interpretación de la resolución judicial del Tribunal Supremo
El Gobierno de Marruecos ha vuelto a situarse en el centro del debate sobre la invasión de Ceuta. Rabat sostiene que la llegada masiva de personas a la frontera española fue consecuencia de la actuación de redes de trata de seres humanos, de la difusión de información falsa y de la confusión generada tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo español relacionada con las devoluciones en frontera.
Las autoridades marroquíes aseguran que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas aprovecharon la interpretación de esa resolución judicial para convencer a miles de ciudadanos de que podrían acceder con facilidad a territorio español. Según la versión oficial, esa combinación de factores habría desencadenado la presión migratoria registrada en los últimos días.
Rabat sostiene que la llegada masiva de personas a la frontera española fue consecuencia de la actuación de redes de trata de seres humanos
Sin embargo, esta explicación ha generado dudas entre distintos sectores políticos y sociales. Las críticas apuntan a que Marruecos vuelve a desligarse de cualquier responsabilidad directa en un episodio que ha provocado una grave crisis humanitaria y de seguridad en la frontera sur de Europa.
No es la primera vez que Rabat atribuye a factores externos una situación de fuerte presión migratoria. En anteriores crisis, el Gobierno marroquí también defendió que las mafias desempeñaban un papel determinante, aunque esas explicaciones no evitaron que surgieran interrogantes sobre el control efectivo de sus fronteras.
Mientras tanto, el Ejecutivo marroquí insiste en presentarse como un socio fiable para España y para la Unión Europea en materia migratoria. Rabat sostiene que mantiene una cooperación permanente con las autoridades españolas y que continúa trabajando para combatir a las organizaciones criminales que operan en la región.