La jornada marcada por la visita del papa León XIV a Barcelona se vio sacudida por un grave suceso que ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad en la capital catalana. Apenas unas horas después de que un hombre fuera asesinado de un disparo en la cabeza en plena calle Balmes, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, visitó el Centro de Coordinación del dispositivo de seguridad desplegado con motivo del viaje del Pontífice.
A las 15:22 horas, la cuenta oficial del Ministerio del Interior difundió varias imágenes de la visita institucional acompañadas de un mensaje en el que informaba de que Grande-Marlaska había acudido al Complejo Central de los Mossos d'Esquadra, en Sabadell, para supervisar el operativo de seguridad diseñado para la estancia del Santo Padre en Cataluña.
La publicación se produjo en una jornada especialmente delicada para la ciudad, después de que un hombre fuera asesinado a tiros en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, uno de los enclaves más transitados de Barcelona.

Un asesinato a plena luz del día
Según la información adelantada por el medio Metrópoli y confirmada posteriormente por los Mossos d'Esquadra, el tiroteo tuvo lugar alrededor de las 9:50 horas en la calle Balmes, a la altura del número 192, muy cerca de una comisaría de la Policía Nacional.
Las primeras investigaciones apuntan a que la víctima recibió un disparo mortal en la cabeza por la espalda. Tras cometer el crimen, el autor logró huir del lugar antes de la llegada de los agentes.
Los Mossos desplegaron un amplio dispositivo para tratar de localizar al responsable, que habría escapado en dirección a la zona de la Sagrada Familia, precisamente uno de los puntos neurálgicos de la visita papal.








