El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a pronunciarse sobre la polémica generada por los contactos mantenidos entre la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y la exmilitante socialista Leire Díez. Sus declaraciones llegan después de que se conociera la existencia de varias reuniones entre ambas, reflejadas en la investigación judicial.
La controversia se ha intensificado en los últimos días tras la difusión de un comunicado de Mercedes González. En dicho escrito, la directora de la Guardia Civil reconoció que mantuvo tres encuentros con Leire Díez, una circunstancia que coincide con los datos recogidos en los informes incorporados al sumario.
Durante una comparecencia pública, Marlaska insistió en respaldar a la responsable del instituto armado. El titular de Interior explicó que la información trasladada por González apunta a que en esas reuniones no se trataron asuntos relacionados con la investigación que actualmente centra la atención mediática.
El ministro señaló que para él resulta especialmente relevante que no existieran conversaciones vinculadas con la denominada trama. Asimismo, reiteró que se remite a las explicaciones ofrecidas por la directora general en el comunicado difundido recientemente.

Las declaraciones de Marlaska han cobrado especial relevancia debido a que días antes había asegurado que no se había producido ninguna reunión entre Mercedes González y Leire Díez. Sin embargo, la posterior admisión de los encuentros obligó a modificar el relato inicial ofrecido desde el entorno gubernamental.
La directora general de la Guardia Civil confirmó que las reuniones existieron, aunque defendió que no tuvieron relación con actuaciones dirigidas contra la Unidad Central Operativa ni con investigaciones desarrolladas por ese departamento.
Según la versión trasladada por González, los encuentros no abordaron cuestiones relacionadas con los asuntos que actualmente examinan los investigadores. La responsable de la Benemérita sostiene que nunca participó en actuaciones destinadas a perjudicar a ninguna unidad del cuerpo.








