La manifestación del 8M en Madrid estuvo marcada por la contradicción de políticos señalados por abusos marchando por la igualdad.
Miles de personas asistieron a la protesta, aunque la afluencia se vio reducida por la lluvia y el descontento con el feminismo oficialista.
El evento estuvo teñido por los recientes escándalos sexuales que afectan a figuras del PSOE, Sumar y Podemos, sembrando dudas sobre su compromiso.
Uno de los nombres más polémicos es Íñigo Errejón, ex portavoz de Sumar, quien fue acusado de una agresión a una mujer en plena calle.
Otro caso es el de Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, quien ha sido denunciado por acoso y abuso de poder contra varias mujeres.

José Luis Ábalos, exministro de Transportes del PSOE, también se encuentra en el ojo del huracán por su relación con una prostituta.
Ábalos habría escogido a su pareja de un catálogo de escorts y le habría pagado un piso con dinero público en la Torre de Madrid.
Resulta llamativo que la manifestación finalizara en la Plaza de España, cerca de donde vivía su amante, ahora clave en la investigación judicial.







