Que a Pedro Sánchez y a Begoña Gómez les ha sentado bien el verano es algo que no se puede poner en duda. Al igual que al resto de los mortales, unos rallitos de sol, sin excesos, dan ese aspecto bronceado y de buena salud que tanta frescura y luminosidad que parecen quitarte unos años de encima. Si a esto le añadimos unos días de asueto que favorecen el descanso, pues todavía más. Sin embargo, no ha sido un verano tranquilo en lo politicamente estricto. Conseguir la investidura es una carrera de fondo en el que estrés es difícil que no llegue. Pero, ¿cómo Pedro Sánchez puede dar esa sensación de aspecto relajado tras la tensión que puede vivir en estos momentos?
Cada día se le ve más joven y más rejuvenecido a pesar de la tensión política. Y la pregunta de si tanto él como su esposa se han sometido a retoques estéticos en una pregunta que está siempre en el aire. Lo cierto es que es así, según ha podido confirmar EDATV de fuentes próximas al matrimonio. Pedro Sánchez y Begoña Gómez han sufrido una transformación a lo largo de los años y proyectan otra imagen bien distinta como se puede comprobar desde que entraran en la escena política hasta el día de hoy. Ha habido cambios sutiles en su cara y, también, en su forma de vestir. Tanto el presidente socialista como la primera dama se han sometido a tratamientos que han mejorado notablemente su aspecto y que es unas de las primeras premisas en las que los asesores de imagen trabajan no solo en el star system de las celebrities sino desde hace años en la política. La imagen es importante para cualquier cosa.
Sus asesores de imagen han trabajado duro para mejorar su apariencia y conseguir ese efecto de que la gente te mire con ese rostro de buena cara y vea que estás más rejuvenecido pero sin saber qué te has hecho. Esto ha contribuido a aumentar su presencia ante la opinión pública, una de las herramientas de trabajo más persuasivas que existen en la comunicación política.
Detrás estos sutiles retoques con los que lucen mucho más favorecidos y rejuvenecidos están las sutiles manos y bisturí del prestigiosísimo Pedro Jaén Olasolo y su equipo como ha podido saber EDATV, por fuentes próximas a la pareja. Jaén se ha convertido en uno de los referentes por excelencia para la beautiful people entre las que se encontrarían desde Esther Doña, viuda del fallecido marqués Carlos Falcó, a Paloma Rocasolano, madre de Doña Letizia y hasta la propia Reina, algo que jamás se ha llegado a confirmar debido a su discreción y confidencialidad. Y es que, todo lo que rodea al dermatólogo que figura entre los tres mejores del país según Forbes, es un misterio. Sin embargo, su amistad con los Reyes Felipe y Letizia le precede y siempre se ha hablado de que los la piel de la Reina pasa por sus manos. Hace tan solo unos meses, los monarcas cenaban junto al prestigioso doctor y su esposa en uno de los restaurantes favoritos de los soberanos, Ferretería, como revelaba Vanitatis. EDATV se ha puesto en contacto con la clínica y ha rechazado hacer declaraciones. Un centro estético donde los famosos pueden entrar directamente por el garaje sin llamar la atención.
Así, no es de extrañar que tanto Sánchez como Begoña hayan querido ponerse en manos del prestigioso doctor que y sucumbir a sus tratamientos antifatigas y luminosos como a otros estéticos que han contribuido a que su rostro luzca bien diferente al de hace unos años.

Uno de sus grandes problemas han sido las cicatrices del acné juvenil y que antes de estos cambios, eran sus señas de identidad. Pero, ¿qué ha pasado con ellas? El presidente del Gobierno luce un resurfacing facial que se ha ido realizando de forma muy sútil que ha contribuido a ganarse el apodo del George Clooney de la política o de Handsome para la prensa extranjera.
El Presidente habría recurrió al innovador láser CO2 para mejorar sus marcas y conseguir una piel mucho más lisa y luminosa. Esta radiofrecuencia habilita la regeneración y estimulación de la piel lesionada sin la necesidad de una hospitalización. Para conseguir un rejuvenecimiento duradero y visible, la piel necesita generar colágeno y elastina, que se pierden con el paso de los años. Por eso, Pedro Sánchez habría recurrido a tratamientos como el bótox, el ácido hialurónico y las vitaminas, especialmente en las áreas de las patas de gallo, el entrecejo y la frente.








