Por otro lado, Ana Redondo, ministra de Igualdad, calificó la filtración como un hecho grave que debe ser investigado. Luis Planas, ministro de Agricultura, señaló que la revelación de conversaciones privadas constituye un delito.
Desde el PP, se acusa a Sánchez de conocer y encubrir el caso Koldo, exigiendo un adelanto de las elecciones generales. Cuca Gamarra y Carmen Fúnez, dirigentes del PP, consideran que los mensajes demuestran una estrecha relación entre Sánchez y Ábalos.
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, describió la relación entre Sánchez y Ábalos como "uña y carne". García Page expresó sorpresa por la existencia de los mensajes y criticó la falta de cautela al comunicarse por escrito.
El PSOE ha decidido no iniciar acciones legales por la publicación de los mensajes, aunque no descarta hacerlo más adelante. Esther Peña, portavoz de la Ejecutiva socialista, enmarca la filtración en una estrategia de la derecha para desestabilizar al Gobierno.