Pepe Álvarez y Unai Sordo evitan pedir la salida del ministro de Transportes, mientras sus propias federaciones ferroviarias denuncian que se está culpando a los empleados por el accidente de Toledo
Los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, han evitado reclamar públicamente el cese de Óscar Puente tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo). Su postura contrasta con las exigencias de sus propias federaciones ferroviarias, que han denunciado el señalamiento de los trabajadores del centro de control de Adif por parte del Ministerio de Transportes.
Según ha publicado ABC, ninguno de los dos líderes sindicales ha pedido que Puente abandone su cargo, pese a la gravedad del accidente y a las críticas recibidas por el ministro tras atribuir una posible responsabilidad a un empleado del centro de control de Atocha.
La situación resulta especialmente controvertida porque Álvarez y Sordo han mantenido un papel destacado en otras movilizaciones contra problemas sociales y laborales. Sin embargo, en esta ocasión han dejado las principales reclamaciones de responsabilidades en manos de sus organizaciones sectoriales.
Los líderes de UGT y CCOO evitan pedir la dimisión de Puente pese al señalamiento de los trabajadores de Adif
Las federaciones ferroviarias exigen responsabilidades a Óscar Puente
El sector ferroviario de CCOO ha solicitado el "inmediato cese" del ministro de Transportes por sus declaraciones sobre la actuación del personal de Adif. La organización considera que Puente ha señalado a trabajadores cuando todavía no han concluido las investigaciones sobre las causas del accidente.
El sindicato ha denunciado que se está "culpabilizando a las personas trabajadoras y poniendo en la picota al eslabón más débil de la cadena", en lugar de esperar a que se esclarezcan las responsabilidades.
Por su parte, la federación ferroviaria de UGT ha reclamado al ministro que "deje de mirar hacia abajo" y "empiece a mirar hacia arriba", insistiendo en la responsabilidad de quienes dirigen las infraestructuras y los servicios públicos.
Pese a estas declaraciones, los máximos dirigentes de UGT y CCOO no han asumido públicamente las peticiones de destitución formuladas desde sus propias organizaciones. Una diferencia de posiciones que ha adquirido relevancia tras la segunda gran tragedia ferroviaria del año.
Los líderes de UGT y CCOO evitan pedir la dimisión de Puente pese al señalamiento de los trabajadores de Adif
CSIF pide la dimisión mientras Álvarez y Sordo mantienen su silencio
CSIF también ha exigido la dimisión de Óscar Puente, al considerar que el ministro ha utilizado a un trabajador de Adif como "chivo expiatorio" antes de que la investigación determine qué ocurrió.
La organización había denunciado previamente jornadas laborales de hasta doce horas y cinco noches consecutivas entre empleados responsables de gestionar la circulación ferroviaria. También reclama revisar las condiciones de trabajo y reforzar los recursos destinados al mantenimiento.
Mientras tanto, UGT y CCOO mantienen su apoyo a la huelga general del 11 de noviembre, convocada en relación con las reivindicaciones sobre vivienda y salarios, sin que sus líderes hayan anunciado la incorporación de exigencias sobre la gestión ferroviaria.
El silencio de Álvarez y Sordo sobre la continuidad de Puente contrasta así con las reclamaciones de sus propias federaciones, que piden proteger a los trabajadores de Adif y esclarecer las responsabilidades políticas y técnicas del accidente.