Las dos trabajadoras de la Secretaría de Organización del PSOE citadas este martes como testigos en la Audiencia Nacional han confirmado que Leire Díez disfrutaba de un acceso privilegiado al aparcamiento de la sede federal de Ferraz. Según su declaración, publicada por El Confidencial, ante el juez Santiago Pedraz, la exmilitante socialista podía solicitar una plaza mediante una llamada o un mensaje de WhatsApp y las administrativas se encargaban de avisar a seguridad para autorizar su entrada, incluso cuando no constaba citada en las oficinas del partido.
El testimonio introduce un nuevo elemento en la investigación sobre la presunta estructura creada para obtener información y desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente Pedro Sánchez. Las empleadas aseguraron que actuaban siguiendo instrucciones del entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, y que, tras recibir una primera autorización de sus superiores, las reservas del garaje para Díez pasaron a gestionarse con normalidad.



