El testimonio introduce un nuevo elemento en la investigación sobre la presunta estructura creada para obtener información y desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE
Las dos trabajadoras de la Secretaría de Organización del PSOE citadas este martes como testigos en la Audiencia Nacional han confirmado que Leire Díez disfrutaba de un acceso privilegiado al aparcamiento de la sede federal de Ferraz. Según su declaración, publicada por El Confidencial, ante el juez Santiago Pedraz, la exmilitante socialista podía solicitar una plaza mediante una llamada o un mensaje de WhatsApp y las administrativas se encargaban de avisar a seguridad para autorizar su entrada, incluso cuando no constaba citada en las oficinas del partido.
El testimonio introduce un nuevo elemento en la investigación sobre la presunta estructura creada para obtener información y desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente Pedro Sánchez. Las empleadas aseguraron que actuaban siguiendo instrucciones del entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, y que, tras recibir una primera autorización de sus superiores, las reservas del garaje para Díez pasaron a gestionarse con normalidad.
La trabajadora del PSOE, Celia Rodríguez, a su llegada a la Audiencia Nacional
Un acceso privilegiado que no dejaba rastro
Las testigos explicaron que apenas vieron a Leire Díez "dos o tres veces" dentro de Ferraz, pero admitieron que tenía vía libre para utilizar el aparcamiento. Según fuentes presentes en el interrogatorio, algunas de aquellas entradas coincidieron con reuniones mantenidas con Cerdán y no habrían quedado reflejadas en el registro ordinario de visitas.
La relevancia del garaje ya había aparecido en las diligencias ordenadas por Pedraz. La UCO reclamó al PSOE el registro completo de entradas de varios vehículos vinculados a Díez y al expresidente de la SEPI Vicente Fernández entre 2024 y 2025. Los investigadores también solicitaron los accesos a la sede durante 37 jornadas concretas, además de documentación sobre el procedimiento interno de autorización de gastos y pagos.
El instructor sitúa uno de los momentos clave de la presunta trama en una reunión celebrada en Ferraz el 26 de abril de 2024, durante los días de reflexión anunciados por Pedro Sánchez tras la apertura de la investigación a Begoña Gómez. El sumario contabiliza al menos 22 encuentros en la sede socialista —la mayoría entre Cerdán y Díez— y otras 17 reuniones fuera de las instalaciones del partido.
Billetes y desplazamientos pagados desde Ferraz
Las administrativas también reconocieron que tramitaron billetes de tren y avión para Leire Díez por indicación de sus superiores. La UCO sostiene que el PSOE asumió gastos de desplazamiento, alquileres de vehículos y otras necesidades logísticas vinculadas a la actividad investigada.
Leire Díez no era una militante cualquiera
El juez, sin embargo, decidió mantener a ambas trabajadoras como testigos al considerar que no existen indicios suficientes de que conocieran el supuesto plan ilícito. Pedraz sostiene que las empleadas se limitaron a ejecutar las órdenes que recibían desde la Secretaría de Organización del PSOE.
Durante la diligencia, las secretarias aportaron las comunicaciones mantenidas entre abril de 2024 y junio de 2025 con Santos Cerdán, Leire Díez, la gerente Ana María Fuentes y el expresidente de Correos Juan Manuel Serrano. Esos mensajes serán ahora analizados por los investigadores de la UCO.
La declaración abre una nueva contradicción con la versión ofrecida inicialmente desde Ferraz. En mayo de 2025, Santos Cerdán sostuvo públicamente que Díez era únicamente una militante de base y negó que fuera colaboradora suya o recibiera instrucciones de la dirección socialista. El aparcamiento reservado, los viajes gestionados por trabajadores del PSOE y el contacto directo con su estructura administrativa vuelven ahora a situar el foco sobre el grado de apoyo que Leire Díez recibió dentro de la sede federal.