Este domingo, los franceses vuelven a las urnas para la segunda vuelta de las elecciones legislativas anticipadas. Unos comicios que podrían desafiar la gobernabilidad del país y posicionar Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional (RN), como la primera fuerza política. Las encuestas sugieren que RN obtendría entre 170 y 230 diputados, lejos de los 289 necesarios para una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
El Nuevo Frente Popular, que reúne a los principales partidos de izquierda, lograría entre 159 y 191 escaños, mientras que el bloque macronista obtendría entre 118 y 150. Los Republicanos, conservadores, se quedarían con entre 35 y 67 escaños. Este escenario, tras una campaña polarizada, augura una Francia difícilmente gobernable.
RN y la Lucha por la Mayoría Absoluta
Desde Agrupación Nacional, Marine Le Pen ha mantenido que la mayoría absoluta sigue al alcance. Pese a las retiradas de candidatos en muchas circunscripciones para evitar el su ascenso.
Sin una mayoría absoluta, Jordan Bardella, aspirante a primer ministro y delfín de Le Pen, no podría aplicar el programa electoral de RN, admiten muchos dirigentes del partido. Algunas propuestas clave necesitarían incluso de una reforma constitucional.

Divisiones en la Derecha Clásica
La derecha clásica, representada por Los Republicanos, se enfrenta a una profunda división interna. Éric Ciotti, líder del partido, abogó por un acercamiento a la tras la disolución de la Asamblea por parte del presidente Emmanuel Macron.
Después de la victoria ultraderechista en las europeas. Esta postura ha generado controversia y fragmentación dentro del partido.
El primer ministro francés, Gabriel Attal, criticó este sábado la retirada de la nueva ley de inmigración, utilizada por RN en la campaña. Attal destacó que algunos candidatos de RN habían hecho comentarios racistas, antisemitas y homófobos. Aun así, RN busca consolidarse como la primera fuerza en votos, aunque posiblemente sin mayoría absoluta para gobernar.






