La Fiesta Mayor de Sants arrancó con polémica. Las actrices mallorquinas Esther López y Júlia Truyol, integrantes de la compañía La Calòrica, fueron las encargadas del pregón. Su discurso estuvo marcado por las críticas y un desagradable grito final.
Ambas denunciaron la masificación turística, la gentrificación y la subida del alquiler en Barcelona. Hablaron de una “crisis de vivienda enorme” y señalaron al Ayuntamiento por la falta de soluciones.
Pero el tono subió de nivel cuando arremetieron contra la “extrema derecha”. Desde el balcón, tildaron de “fascistas” a estos partidos. También pidieron que se activen “todos los mecanismos posibles” para “parar la atrocidad” en Gaza y que “el estado genocida de Israel no quede impune”.

El momento más tenso llegó con un grito: “Estamos hartas”. El estallido resonó entre los vecinos que se habían reunido bajo la balconada de la Casa del Medio, en el Parque de la España Industrial.
Las pregoneras también reclamaron más zonas verdes, la defensa de los comercios tradicionales y la preservación de la identidad de los barrios. A la vez, destacaron la fuerza de la red vecinal de Sants.








