Cristina Bernabé, educadora social de 32 años con un expediente académico que destaca. 40 matrículas de honor entre su carrera y un máster en Investigación, Evaluación y Calidad en Educación por la Universidad de Murcia.
Sin embargo, una decisión la ha colocado en el centro de la polémica, y no por sus logros académicos. Lo ha sido por un gesto político y personal: tatuarse el nombre del presidente Pedro Sánchez en la rodilla.

La joven, que acumula más de 30 tatuajes en su cuerpo, explicó en una entrevista al programa En boca de todos por qué decidió grabarse el nombre del jefe del Ejecutivo. “Fue antes de las elecciones del 23-J”, como respuesta a lo que consideraba “un auge de odio de extrema derecha”. Lejos de arrepentirse, afirmó que repetiría el gesto y que también se tatuaría los nombres de dirigentes como Gabriel Rufián, Óscar Matute o Yolanda Díaz.
Sin embargo, su decisión no ha pasado desapercibida y ha desatado una ola de reacciones en redes sociales. Los comentarios críticos superan en número a los elogios y muchos usuarios han cuestionado su gesto.








