El FBI sigue tratando de esclarecer las razones detrás del intento de asesinato que sufrió el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, el pasado sábado durante un mitin. Las autoridades han accedido al teléfono del autor de los disparos y han interrogado a cien testigos, pero las preguntas sobre el motivo del ataque y cómo fue posible que un joven de 20 años lograra disparar ocho veces desde un tejado antes de ser abatido por el Servicio Secreto persisten.
Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, admitió en una entrevista con CNN que hubo un "fallo" en la seguridad alrededor de Trump, quien fue proclamado oficialmente candidato republicano este lunes.
El atacante, identificado como Thomas Crooks, de 20 años, utilizó un fusil semiautomático AR-15 que su padre había comprado legalmente en 2013. Según una fuente familiarizada con la investigación citada por The Washington Post, Crooks actuó solo.
El FBI ha logrado acceder al teléfono de Crooks, lo que permitirá a los agentes revisar sus comunicaciones previas al atentado. Además, están analizando otros dispositivos electrónicos del acusado y materiales para hacer bombas encontrados en su vehículo y residencia.








