
Las condenas por fallos en los cribados de cáncer que arrastra la sanidad andaluza desde la etapa de María Jesús Montero
Entre 2004 y 2013, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) acumuló más de una decena de condenas judiciales
La sanidad andaluza vuelve a estar en el centro de la polémica por los fallos en los cribados de cáncer de mama. Los errores en la comunicación de resultados y los retrasos en los diagnósticos han provocado una crisis sanitaria y política sin precedentes.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, se ha visto obligado a reaccionar. Ha pedido la dimisión de la consejera de Salud, Rocío Hernández, y ha puesto en marcha un plan de choque para resolver todas las incidencias antes del 30 de noviembre. La crisis ha golpeado de lleno al Gobierno andaluz, pero las irregularidades en los diagnósticos oncológicos no son nuevas.
Los fallos en los programas de detección del cáncer de mama se remontan a los años en que María Jesús Montero. Cuando la actual vicepresidenta del Gobierno y entonces consejera de Salud, dirigía el sistema sanitario andaluz.

Entre 2004 y 2013, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) acumuló más de una decena de condenas judiciales. Todo por retrasos y negligencias en diagnósticos de cáncer de mama, varios de ellos con resultado mortal.
Según los registros del Consejo General del Poder Judicial, se pueden identificar al menos 13 sentencias. Que atribuyen al mal funcionamiento del SAS la muerte de mujeres por diagnósticos tardíos. Los tribunales describieron un patrón de falta de seguimiento, comunicación deficiente entre servicios y ausencia de protocolos de control eficaces.
Las familias afectadas denunciaron que las pacientes no fueron citadas a tiempo. O que los resultados de sus pruebas se entregaron con semanas, incluso meses, de retraso. En muchos casos, el cáncer ya estaba en fase avanzada cuando se detectó.
Las condenas obligaron a la Junta de Andalucía, entonces gobernada por el PSOE, a indemnizar a los familiares de las víctimas. Las sentencias detallan que la demora en los diagnósticos impidió iniciar tratamientos a tiempo, reduciendo drásticamente las posibilidades de supervivencia.
A pesar de este historial, el PSOE andaluz ha presentado ahora en el Parlamento autonómico una propuesta. Pasa por crear un fondo extraordinario de indemnización a las víctimas de los fallos en los cribados de cáncer. La portavoz socialista, María Márquez, defenderá la iniciativa durante el debate general sobre la sanidad pública.

Márquez ha asegurado que “tanta angustia y tanto sufrimiento no se tapan con propaganda”. Y ha exigido “explicaciones y soluciones claras” al Gobierno de Moreno Bonilla. Sin embargo, la hemeroteca demuestra que los errores en la detección del cáncer no empezaron con el actual Ejecutivo.
La polémica reabre un viejo debate sobre la gestión sanitaria y la responsabilidad política. Mientras la Junta intenta resolver los fallos actuales, salen a la luz las carencias estructurales que ya provocaron condenas judiciales en la etapa socialista.
Los expertos coinciden en que los programas de cribado son esenciales para salvar vidas, pero advierten de que cualquier retraso puede tener consecuencias irreversibles. La historia judicial del SAS demuestra que la falta de control y seguimiento en la sanidad andaluza lleva años pasando factura.
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