Koldo García volvió a esquivar la cárcel. El Tribunal Supremo rechazó mandarle a prisión provisional tras su última comparecencia.
El juez Leopoldo Puente ratificó las cautelares ya impuestas: retirada de pasaporte, firma periódica y prohibición de salir de España.
El exasesor de Ábalos optó por guardar silencio ante el juez sobre su papel en los fondos opacos de la presunta trama de mordidas. El fiscal le reprochó que calle en sede judicial pero hable en los medios, mientras su abogada insistió en que debe defenderse.
La Fiscalía Anticorrupción no reclamó su ingreso en prisión al estimar que el riesgo de fuga se controla con las medidas vigentes.

El PP, como acusación popular, sí pidió su encarcelamiento recordando que el dinero llamado “chistorras” no aparece por ningún lado. La situación recuerda a la de José Luis Ábalos. El Supremo le impuso idénticas cautelares, aunque alertó de un riesgo de fuga creciente.
El juez advirtió que a medida que se acerque el juicio podría endurecer las medidas si detecta peligro de manipulación de pruebas. Solo Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, ha entrado en prisión en esta causa por riesgo de fuga y ocultación de pruebas.








