La celebración del juicio por la contratación de David Sánchez en la Diputación de Badajoz no solo estuvo marcada por las declaraciones de los acusados y la expectación mediática. Según una información publicada en exclusiva por El Debate, durante los días que duró la vista oral se activó un dispositivo de seguridad específico para proteger al hermano del presidente del Gobierno y evitar que sus movimientos pudieran ser seguidos por periodistas o terceros.
De acuerdo con la citada información, el operativo comenzó antes de que arrancaran las sesiones y habría incluido medidas de vigilancia, cambios de alojamiento y el uso de distintos vehículos para los desplazamientos. El objetivo era reducir al mínimo la exposición pública de David Sánchez durante una de las semanas más delicadas desde que estalló la causa judicial que investiga su incorporación a la Diputación de Badajoz.
La protección se produjo en un contexto de enorme interés mediático por el procedimiento. Durante meses, el caso ha ocupado titulares nacionales y ha colocado al hermano del presidente en el centro del debate político, especialmente tras la apertura de juicio oral y la petición de penas formulada por las acusaciones.
Portugal, varios coches y una estrategia para evitar focos
Según relata El Debate, David Sánchez se alojó inicialmente en la localidad portuguesa de Elvas, muy próxima a la frontera con España. Desde allí se desplazaba cada mañana hasta la Audiencia Provincial de Badajoz acompañado por su abogado. Posteriormente cambió de hotel y pasó a hospedarse en la capital pacense, una decisión que coincidió con modificaciones en los vehículos utilizados para sus trayectos diarios.
La información sostiene que se recurrió a distintos automóviles y recorridos para dificultar que pudieran reconstruirse sus movimientos. Incluso durante los descansos del juicio, el músico evitó abandonar las dependencias judiciales, permaneciendo en el interior del edificio mientras se desarrollaban las pausas de las sesiones.
Todo ello formaba parte de una estrategia encaminada a limitar apariciones públicas y evitar situaciones que pudieran generar imágenes o declaraciones fuera del control de su defensa en unos días especialmente sensibles para el desarrollo del procedimiento.
La protección al hermano del presidente contrasta con la situación de la juez del caso
La revelación ha generado especial interés porque coincide con las investigaciones abiertas sobre los seguimientos sufridos por la magistrada Beatriz Biedma, responsable de la instrucción de la causa durante buena parte del proceso. Diversas diligencias judiciales analizan actualmente posibles actuaciones dirigidas a obtener información sobre jueces, fiscales, agentes de la Guardia Civil y otras personas relacionadas con procedimientos que afectan al entorno socialista.
Según la información adelantada por El Debate, mientras David Sánchez contaba con un dispositivo destinado a garantizar su privacidad y seguridad, no consta la adopción de medidas similares para proteger a la magistrada, pese a las investigaciones abiertas sobre los seguimientos de los que habría sido objeto.
La publicación añade un nuevo elemento de controversia a un caso que sigue generando consecuencias políticas y judiciales. Por ahora, ni el Ministerio del Interior ni la Delegación del Gobierno en Extremadura han ofrecido explicaciones detalladas sobre el alcance exacto de las medidas de seguridad desplegadas durante la celebración del juicio.