La visita de Pedro Sánchez a la Nunciatura Apostólica de Madrid estuvo marcada por las protestas de varios asistentes concentrados en las inmediaciones del edificio. Tanto a su llegada como a su salida, el presidente del Gobierno fue recibido con gritos de «dimisión», «traidor» y «¡Fuera!».
El encuentro con León XIV tuvo lugar este lunes por la mañana en la sede diplomática del Vaticano en España, situada en la avenida de Pío XII. Sánchez llegó alrededor de las 09:26 acompañado por una comitiva oficial que accedió directamente al interior del recinto.
La reunión, en la que también participó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se prolongó durante cerca de veinte minutos. A la salida del presidente, sobre las 09:50, continuaban las protestas en el exterior de la Nunciatura.
Entre los concentrados podían verse pancartas con mensajes en defensa del Valle de los Caídos. Asimismo, varias furgonetas de HazteOir exhibían lemas dirigidos al Pontífice, como «Santo Padre, salva el Valle», junto a otras críticas contra el Ejecutivo.
Según estaba previsto, durante la cita se trataron distintos asuntos relacionados con las relaciones entre España y la Santa Sede, además de cuestiones sociales, migratorias e internacionales. También se habría abordado una futura visita del Santo Padre a España.
La reunión se celebró después de que Sánchez no acudiera a los actos oficiales del Papa celebrados durante el fin de semana.