El exministro socialista habría utilizado Joasa 2012 para sus labores de intermediación con constructoras y compañías vinculadas a contratos públicos, como ha publicado en exclusiva El Confidencial
El Confidencial publica este miércoles una investigación exclusiva de José María Olmo sobre los negocios privados de José Bono y su relación profesional con varias empresas que han obtenido adjudicaciones públicas durante los gobiernos de Pedro Sánchez. Según la información, el exministro canalizó en 2025 675.813 euros a través de Joasa 2012 SL por servicios prestados a distintas compañías.
Bono dirige esta mercantil y conserva la mayor participación en ella. Su hijo, José Bono Rodríguez, tiene poderes en la sociedad desde 2023 y percibe 12.000 euros al año por encargarse de tareas de gestión, de acuerdo con las fuentes citadas por el diario.
El negocio se apoya, según la investigación, en la experiencia y los contactos acumulados por Bono durante décadas de actividad política. Entre las empresas para las que habría trabajado aparecen constructoras dedicadas a infraestructuras, conservación de carreteras y obra civil.
Varias de esas compañías han obtenido contratos de organismos dependientes de administraciones gobernadas por el PSOE desde la llegada de Sánchez a La Moncloa. La información publicada no acredita que las adjudicaciones fueran consecuencia de la intervención de Bono, pero sí describe su actividad como intermediario entre empresas y responsables políticos.
La UCO encontró dos encuentros con Bono en la agenda de Koldo
La actividad profesional del antiguo ministro también aparece conectada documentalmente con uno de los protagonistas del 'caso koldo'. La UCO localizó en una agenda intervenida a Koldo García dos citas con Bono durante su etapa como hombre de confianza de José Luis Ábalos en Transportes.
Los encuentros estaban anotados para el 20 de abril y el 6 de julio de 2021. La investigación periodística sostiene que Bono aprovechó aquellas reuniones para trasladar asuntos relacionados con algunas de las constructoras a las que prestaba servicios.
La existencia de las citas no implica por sí sola ninguna irregularidad. Sí permite conocer cómo el exdirigente socialista mantenía interlocución con personas situadas entonces en puestos relevantes del Gobierno mientras desarrollaba paralelamente su actividad empresarial.
Las cuentas de Joasa muestran el volumen alcanzado por el negocio. La sociedad registró 727.000 euros de ingresos durante 2025 y terminó el ejercicio con 173.361 euros de beneficio, frente a los 89.739 euros obtenidos un año antes.
Joasa supera los 1,3 millones en activos
La mercantil no solo sirve a Bono para desarrollar su actividad profesional. A lo largo de los últimos años también ha empleado parte de sus recursos para adquirir inmuebles en Toledo.
Al cierre de 2025, Joasa acumulaba 1.375.019 euros en activos. Entre sus propiedades figuran un apartamento con plaza de garaje adquirido en 2019 y otra vivienda comprada dos años después en el casco histórico de Toledo.
Bono mantiene además un contrato de prestación de servicios profesionales con su propia sociedad desde 2012. A ello se añaden los ingresos que recibe por alquilar a Joasa la oficina madrileña utilizada como sede.
La investigación dibuja así una actividad empresarial construida alrededor de los servicios de asesoramiento y la capacidad de interlocución del histórico dirigente socialista. El diario trasladó preguntas al entorno profesional y familiar de Bono para conocer su versión sobre los clientes y las gestiones realizadas, pero, según señala la publicación, el exministro no respondió.