El Gobierno italiano ha señalado que las fuerzas de seguridad españolas han localizado y detenido a personas consideradas sospechosas durante las actuaciones desarrolladas en torno a la ciudad autónoma
Italia mantiene desde el pasado 1 de agosto controles sobre los viajeros procedentes de España, una decisión que Roma vincula a los riesgos de seguridad derivados de la crisis migratoria de Ceuta y a la posible entrada de individuos vinculados al yihadismo.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha defendido la decisión de su Gobierno y ha advertido de que la llegada de inmigrantes procedentes del África subsahariana constituye un motivo de preocupación para la seguridad europea. Roma teme que las rutas utilizadas para alcanzar Ceuta puedan ser aprovechadas posteriormente para desplazarse hacia otros países.
Tajani ha señalado que las fuerzas de seguridad españolas han localizado y detenido a personas consideradas sospechosas durante las actuaciones desarrolladas en torno a la ciudad autónoma. El ministro italiano también ha asegurado que las autoridades de su país han detenido a quince inmigrantes en situación irregular, entre ellos algunos que ya habían sido expulsados anteriormente por posibles vínculos con el terrorismo yihadista.
La preocupación italiana no se limita a los movimientos migratorios registrados hasta ahora
La preocupación italiana no se limita a los movimientos migratorios registrados hasta ahora. Distintos medios de comunicación del país han informado de que los servicios de inteligencia mantienen bajo vigilancia la posibilidad de que elementos radicalizados intenten aprovechar futuros movimientos hacia Ceuta para entrar posteriormente en territorio europeo.
Entre los medios que se han hecho eco de estas advertencias se encuentran Il Messaggero y Corriere della Sera. Las informaciones publicadas apuntan a que los servicios de inteligencia italianos estarían analizando posibles infiltraciones de individuos relacionados con organizaciones yihadistas en nuevos intentos de entrada a la ciudad autónoma.
El Corriere della Sera sostiene además que parte de las sospechas italianas procede de información compartida recientemente por agentes de inteligencia españoles. Esta supuesta colaboración habría permitido a Roma reforzar sus mecanismos de vigilancia ante un escenario que considera especialmente delicado.
España y Marruecos llevan años desarrollando operaciones conjuntas contra organizaciones yihadistas en el entorno de Ceuta. Las fuerzas de seguridad de ambos países han desarticulado diferentes estructuras extremistas y han investigado a personas vinculadas con redes radicales.
Italia mantiene desde el pasado 1 de agosto controles sobre los viajeros procedentes de España
Las autoridades también mantienen presente que ciudadanos procedentes de esta zona viajaron en el pasado a Siria e Irak para integrarse en organizaciones yihadistas. Estos antecedentes forman parte del análisis de riesgo utilizado por Italia para justificar el refuerzo temporal de los controles.
La decisión italiana supone un nuevo efecto internacional de la crisis migratoria de Ceuta y añade presión sobre la coordinación europea. El Gobierno de Pedro Sánchez ha respondido recuperando controles para los viajeros procedentes de Italia, elevando la tensión entre ambos países.
Roma sostiene que su actuación responde a motivos preventivos de seguridad, mientras Madrid defiende la cooperación dentro del espacio Schengen. La crisis de Ceuta, sin embargo, ya ha provocado consecuencias que trascienden las fronteras españolas.